“La fotografía es verdad. Y el cine es verdad 24 veces por segundo.”

Jean Luc Godard, director de cine

 

 

0. Introducción (1)

Sin duda alguna uno de los mayores filones que los guionistas de cine han encontrado estos últimos años ha sido la política. Con los cambios que se están produciendo en nuestra sociedad, en donde ahora todos los acontecimientos ya transciendes fronteras y dejan de ser locales, nacionales o internacionales para ser globales y además con un marco de instantaneidad, gracias sobre todo a las nuevas comunicaciones y especialmente a Internet, con lo que siempre estamos a la última hora, por no decir al último minuto de todo lo que acontece en nuestro mundo. En este capítulo vamos a hacer un repaso de las películas que han tomado como referente a todos esos políticos, acontecimientos o relatos reales para contar su historia. En ella se engloban desde presidentes de Estado pasando por dictadores y de soldados anónimos que se desbancaron para contar sus experiencias.

Criterios de selección de películas:

  • Personajes que hayan vivido o sido protagonistas desde la década de los 80’s hasta la actualidad. Algunos de ellos han sido recogidos por ser personas que todavía siguen vivos y que su vida ha sido llevada a la gran pantalla, aunque su relato no esté centrado en este periodo temporal.
  • Películas rodadas a partir de 1990 hasta 2011.
  • Películas con temática biográfica, ya sea de un solo protagonista o que el personaje aparezca como secundario pero con peso en el guión.
  • Ante la cantidad de películas que se engloban en este género, hemos subdividido el mismo en varias categorías:
    • Basadas en personajes, acontecimientos o situaciones políticas
    • Una categoría especial dedicada al cine biográfico rodado en España y que recoge aquellas cintas notables que se basan en personas o historias reales pero que no están situadas en otras categorías o son anónimos.

    Josh Brolin en el papel de George W. Bush en "W"

    Josh Brolin en el papel de George W. Bush en "W"

1. Desde América al mundo

Como no podía ser de otra forma los políticos americanos y sus problemas han sido los más retratados en el mundo del cine ya que su industria cinematográfica es la más prolífica del planeta y contarnos sus peripecias está a la orden del día.

Desde el despacho oval pasando por D.C.

W

Vamos a empezar nuestro repaso de biopic modernos por “W” (2008), el retrato que realizó Oliver Stone de Geoge W. Bush. Se trata de una interpretación personal por parte del director de la vida y presidencia del anterior presidente norteamericano encarnado por Josh Brolin de una manera bastante creíble centrando la acción en los días de estudiante de Bush y de su supuesta experiencia militar de la que hizo gala. Un buen punto de partida de biografía moderna que busca encontrar el lado que no nos contaron de un presidente, que el tiempo parece que no va a dejar en buen lugar, pero con un claro corte partidista y del que se nutre para mostrar una narración con la que los detractores de Bush se sentirán contentos. Como pega podemos encontrar el que se trata de una crítica a la figura en la que se basa la biografía y no podemos saber cómo de ciertos son los acontecimientos que se nos narran, pero como película merece cierto reconocimiento.

The reagans

Seguramente Oliver Stone sea uno de los cineastas más preocupados y prolíficos de este género de cine, ya que además de “W” podemos encontrar en su filmografía otras cintas biográficas como “Nacido el 4 de julio” (“Born on the Fourth of July” 1989, que se inspira en la biografía del soldado Ron Kovic), “The Doors” (1991, sobre la mítica banda de música), “JFK: caso abierto” ( “JFK” 1991, sobre las diferentes teorías de la conspiración acerca de la muerte del presidente John Fidgerald Kenedy), “Nixon” (1995, otra cinta sobre un presidente de EEUU), “Comandante” (2003, documental sobre Fidel Castro) y “Looking for Fidel” (2004, película documental continuación de “Comandante” acerca de la figura del presidente cubano).

world trade center

En este punto conviene recalcar “The Reagans” (telefilme de la cadena Showtime, 2003) en la que Brolin repite papel como presidente de USA, pero en esta ocasión en lugar de George W. Bush dando vida a Ronald Reagan; siendo otra crítica más, de forma algo libre en algunos de sus pasajes, sobre una administración conservadora americana que levantó bastantes ampollas antes y después de su emisión, sobre todo por una escena en la que el ex presidente comentaba con su esposa sobre un enfermo de SIDA que “aquellos que viven en pecado deberían morir en pecado”.

United 93

Y ya que estábamos hablando de Oliver Stone, debemos recalcar otro título de su filmografía que se basa en la realidad, “Wold Trade Center” (2006). En esta ocasión Stone no se centra en un personaje concreto para el guión de la película si no que se basa en las vivencias de dos policías de la Autoridad Portuaria, John McLoughlin (Nicolas Cage) y Will Jimeno (Michael Peña) que fueron los primeros en adentrarse en la denominada “zona cero” junto a otros voluntarios para ayudar a las víctimas que se encontraban bajo los escombros. Esta cinta refleja el coraje y sirve de inspiración el valor que demostraron estos héroes anónimos en el peor atentado que ha sufrido EEUU que fue en el ataque a las torres gemelas. Pero no ha sido la única cinta que ha tenido el 11 de septiembre como acontecimiento para su historia. En el mismo año se estrenó “United 93” (2006) dirigida por Paul Greengrass que trata de representar de manera veraz lo que sucedió en el vuelo 93 de United Airlines, el cuarto avión secuestrado durante el 11 de septiembre. Para esta historia Greengrass contó con los relatos de los familiares de los secuestrados que hicieron frente a esta dramática situación y seguramente sea uno de los films que mejor reflejen de primera mano lo que vivieron estos pasajeros.

La guerra de Charlie Wilson

La guerra de Charlie Wilson

En esta misma línea, la de figuras de la escena política norteamericana, nos encontramos con “La guerra de Charlie Wilson” (“The Charlie Wilson’s War”, 2007) dirigida por Mike Nichols con guión de Aaron Sorkin basado en el libro “Charlie Wilson’s War: The Extraordinary Story of the Largest Covert Operation in History” de George Crile III. Nos situamos en la década de los 80’s para conocer al congresista Charles Wilson, interpretado por Tom Hanks, que combatió de una manera encubierta el régimen comunista que trataba de invadir Afganistán a través de aumentar las partidas monetarias en la zona de conflicto. Se trata de una película bastante notable que nos enseña un personaje totalmente desconocido pero que vivió por su país e hizo lo que estuvo en su mano como patriota a pesar de los escándalos que atacaban su figura personal. Sin duda una gran muestra de biopic contemporáneo que nos deja ver cómo fue la vida de este político norteamericano con ciertas dosis dramáticas añadidas pero con un fuerte trasfondo de realidad.

Casino Jack

Y la más reciente en esta línea seguramente sea “Casino Jack” (2010) dirigida por George Hickenlooper e interpretada por Kevin Spacey en el papel de Jack Abramoff, un hombre de negocios y lobista que se vio involucrado en uno de los mayores escándalos de los últimos tiempos que ha salpicado Washington D.C. por estafa, evasión de impuestos y malversación de fondos destinados a la protección de los derechos de los indios nativo americanos y sus casinos. La interpretación le Spacey se vio recompensada con una nominación a los Globos de Oro. Seguramente esta cinta sea un claro ejemplo de lo que puede suceder cuando una película se basa en una persona real y se olvida este último aspecto, dando mayor importancia al guión y exagerando los elementos de ficción en detrimento de los acontecimientos verdaderos, que, para ser sinceros, parecen casi más sorprendentes que los narrados en la cinta. Un biopic que pierde fuerza por tratar de dramatizarlo que consigue una película digna en la que el mayor reclamo es la actuación de Spacey que, seguramente, en manos de otro equipo creativo hubiera tenido mayor relevancia y el resultado podría haber resultado bastante mejor.

el buen pastor

En esta misma línea también encontramos “El buen pastor” (“The Good Sheperd”, 2006) dirigida por Robert de Niro y protagonizada por Matt Damon que se vendió como basada en hechos reales, pero que en realidad se basaba vagamente en ellos para contarnos la historia de Edward Wilson, uno de los fundadores de la CIA. Este personaje se supone que está basado en el legendario jefe de la containteligencia americana James Jesús Angleton. Una película entretenida pero no sobresaliente y que dista bastante de ser una biografía aunque muchas veces se acuda a este título como reclamo.

La temática homosexual también tiene cabida en el cine políticamente comprometido

Mi nombre es Harvey Milk

Pero no sólo los presidentes americanos han sido los retratados en el cine. “Mi nombre es Harvey Milk” (“Milk”, 2008) dirigida por Gus Van Sant nos cuenta la historia de Harvey Milk,  concejal de distrito de San Francisco defensor y activista de los derechos civiles de los homosexuales, interpretado por Sean Penn que le valió para ganar el Oscar al mejor actor y a su guionista, Dustin Lance Black, el de mejor guión original. Hay que decir que en el año 1984 se realizó un documental basado en este mismo personaje titulado “The Times of Harvey Milk” (1984) que logró el Oscar en su categoría. La acción nos sitúa en los últimos años de la década de los 70’s y primeros de los 80’s en donde se refleja cómo Milk se va involucrando cada vez en la vida pública hasta lograr ser elegido como concejal del distrito y luchar contra la represión de los gays. Terminara siendo asesinado a tiros por un demente. Se trata de una adaptación biográfica muy lograda por parte de Van Sant que aprovecha todos los acontecimientos vitales de este personaje que tan bien podían servir para una película para lograr una cinta notable, fidedigna y que sobresale de la media.

Boys don't cry

Al hilo de remover conciencias acerca del derecho de los homosexuales,  particularmente de los transexuales que han sido más obviados y demonizados si cabe, a finales de los noventa se estrenó “Los chicos no lloran” (“Boys Don’t Cry”, 1999) con guión y dirección de la desconocida Kimberly Peirce basada en la historia real de Brandon Teena, un joven transexual que fue violado y asesinado en 1993. La película se adentra en el mundo casi inexplorado de las mujeres que viven como hombres y la relación que mantiene con su novia. El final dramático ocurrió cuando sus amigos descubrieron que tenía genitales femeninos. El papel de Teena interpretado por Hilary Swamk le valió para ganar el Oscar y a su compañera de reparto en el rol de su novia, Cloe Sevigny, la nominación como mejor actriz secundaria. Se trata de una cinta que cosechó las alabanzas de la crítica y refleja una realidad desconocida para muchos espectadores, además de hacerlo al aprovechar correctamente los elementos de la historia real para construir una sólida narración. Además de los sentimientos opuestos que pudo levantar coincidió en su fecha de estreno con el asesinato de un joven gay desatando un interés adicional sobre la cinta aparte de las grandes interpretaciones de sus dos actrices protagonistas.

Las agencias de inteligencia con las siglas más famosas

Caza a la espia

Y también a finales del año pasado se estrenó “Caza a la espía” (“Fair Game”, 2010) dirigida por Doug Liman basada en las memorias de Valerie Plame titualadas “Fair Game: My life as a Spy, My Betrayal by the White House”. En esta cinta se nos muestra cómo la vida de la agente secreta de la CIA Valerie Plame, interpretada por Naomi Watts, y de su marido el congresista Joseph C. Wilson, al que da vida Sean Penn, se ven sacudidas cuando se justifica la invasión e intervención en Irak por parte de la Casa Blanca que descubre su tapadera poniendo en peligro su vida y la de sus confidentes. El marido de Plame luchará públicamente contra esta guerra injustificada y contra el daño cometido a su mujer. Se trata de una película bastante interesante y un buen reflejo de lo que un biopic debe contener, por suerte cuenta con bastantes imágenes documentales de las que beber, que además muestra, y con el apoyo de la protagonista y sus memorias para tratar de una manera fiel los acontecimientos. Pero, como es habitual, se puede tildar de cierto desplazamiento en el tono hacía la izquierda ideológica en lo que la crítica de su mirada se dirige al gobierno de Bush y asoma algo de propagandístico en este campo.

¡El soplón!

En esta línea, agentes gubernamentales americanos, también conviene destacar “¡El soplón!” (“The Informant!”, 2009) dirigida por Steven Soderberg y basada en el libro del periodista Kurt Eichnwald, que también participó en la película, que nos cuenta la vida de Mark Whitacre, interpretado por Matt Damon, un ejecutivo de la empresa ADM (Archer Daniels Midland Company) durante los años 90’s que será un informante del FBI para revelar un escándalo de manipulación de precios. Una buena adaptación biográfica de este personaje en el que se nos muestra tanto un claro delito corporativo como los problemas psicológicos de la persona, un trastorno bipolar debido a su doble vida, que nos narran de una forma coherente para el cine y bastante acorde a la realidad.

Atrápame si puedes

Bastante similar en su propuesta y con claras referencias podemos citar “Atrápame si puedes” (“Catch Me if you Can”, 2002) a cargo de Steven Spielberg, en la que nos mostraba las peripecias de Frank Abagnale Jr., interpretado por Leonardo DiCaprio, quien haciéndose pasar por piloto logró defraudar millones de dólares antes de ser capturado por un agente del FBI obsesionado por su detención, encarnado por Tom Hanks en la gran pantalla. En este caso vemos cómo una de esas historias inverosímiles sirve de inspiración para armar una comedia dramática en la que podemos ver cómo debieron ser las personalidades de los dos protagonistas y cómo era una época más inocente como resultaba ser América por aquellos años.

Confesiones de una mente peligrosa

Pero los agentes de las agencias de inteligencia americanas, y sobre todo sus agentes dobles, han dado de sí algo más en lo que a biopics se refiere. En “Confesiones de una mente peligrosa” (“Confessions of a dangerous mind”, 2002) estando en la dirección y como actor George Clooney conoceremos la historia de Chuck Barris, interpretado por Sam Rockwell, basada en el libro que escribió y adaptado por Charlie Kaufman para la gran pantalla. Barris es una estrella de un programa de televisión que se vio inmerso en una trama de espionaje que le llevará a convertirse en agente encubierto de la CIA. Una peculiar película biográfica que explora los lados más divertidos de la experiencia vital de su protagonista pero sin olvidar los momentos más difíciles con los que tuvo que lidiar. Es una rara avis en este género que merece la pena vislumbrar si se tiene la oportunidad.

De condenados a muerte a asesinos en serie

Pena de muerte

Aunque algo más alejada de los cánones del biopic estrictos nos topamos con la más que notable “Pena de muerte” (“Dead Man Walking”, 1995) dirigida por el actor Tim Robbins y basada en el libro del mismo título en inglés a cargo de la monja Helen Prejean, que será interpretada en la cinta por Susan Sarandon, que fue la consejera espiritual de Patrick Sonnier, que en la película será el personaje Mattew Poncelet encarnado por Sean Penn, un homicida condenado a muerte en el estado de Luisiana en 1982 por asesinar a dos adolescentes. La interpretación le valió a Sarandon para ganar el Oscar a la mejor actriz. Se trata de una gran película muy emotiva que traslada a la gran pantalla el testimonio de una monja anónima y de un condenado a muerte a través de la inyección letal y el debate que esta práctica conlleva. Es una biografía poco habitual en la que con una situación que tantas posturas contrapuestas levanta y en un contexto tan dramático de pie a un resultado muy logrado, sobre todo en lo que a la Hermana se refiere y en el que se intuye cómo debieron ser las sensaciones del acusado de asesinato.

Monster

Y en la misma línea que la anterior película, pero varios años más tarde vio la luz “Monster, asesina en serie” (“Monster, The Life and Death of a Serial Killer”, 2003) dirigida por Patty Jenkins en la que se nos relata la historia de Aileen Wuomons, interpretada, aunque casi irreconocible, por Charlize Theron. Es una biografía de una antigua prostituta ejecutada en el corredor de la muerte después de haber sido acusada del asesinato de siete hombres entre 1989 y 1990. Una historia truculenta y terrible basada en hechos reales que le valió a Theron para conseguir el Oscar en 2003 a la mejor actriz, aunque también hay que resaltar la interpretación de Cristina Ricci en el papel de su amante, que en la película fue modificado tanto el nombre como el aspecto por motivos legales y para mantener su anonimato. Para preparar su papel, Charlize Theron se basó, en gran parte, en el documental “Aileen Wuornos: The Selling of a Serial Killer” (1992) dirigido por Nick Broomfield. Un claro ejemplo de cómo muchas veces las historias más terribles no hace falta inventárselas sino investigar un poco las noticias. En este caso se trata de una biopic sobresaliente que cuenta de una manera objetiva cómo fue la vida de esta mujer.

Ed Gein

Uno de los más curiosos biopic que se pueden ver es “Ed Gein” (2000) dirigida por Chuck Parello ya que nos narra la vida de otro asesino en serie americano que saltó a la cultura popular por ser la inspiración para otro título clásico del cine de terror como es “La matanza de Texas” (“The Texas Chain Saw Massacre”, 1974) y su posterior remake del mismo título de 2003 y la creación de uno de los iconos del género de sangre y víscera como es Leatherface. En esta ocasión, a diferencia de su versión más comercial y conocida de la que sólo se toma como referencia el modus operandi para armar el guión, se busca una narración lo más objetiva de este psicópata que guardaba partes de sus víctimas, de las que nunca se ha sabido el número concreto, para confeccionarse prendas de vestir. Es un ejercicio de estilo que se aleja bastante de la obra posterior y supone una biografía bastante conseguida de cómo debía de ser la psique de este hombre y su forma de actuar logrando una cinta bastante perturbadora, sobre todo por estar basada en hechos reales y contada de una forma bastante fría y sombría.

Multinaciaoles, juicios multidinarios y revuelo social

El dilema (The Insider)

Otro de los títulos basados en una historia real en contra de una gran multinacional, bueno, en este caso se crítica todo un sector, es “El Dilema” (“The Insider”, 1999) a cargo del realizador Michael Mann basado en un artículo publicado en la revista Vanity Fair titulado “The man who knew too much” de la periodista Marie Brenner. Nos cuentan el caso del juicio de la tabacalera Brown & Williamson en el que fue condenada por la justicia por añadir aditivos a los cigarrillos. En la película veremos como un periodista, encarnado por Al Pacino, de la CBS a cargo del programa 60 minutos destapa el asunto gracias a un confidente, un antiguo bioquímico de la empresa, llamado Jeffrey Wigand, al que interpreta Russel Crowe que le valió para conseguir la nominación a los Oscar. Es una historia con un claro componente político por todo el revuelo que causó y que nos muestra tanto la vida de los personajes involucrados como otros temas como la ética en los medios y las líneas editoriales además del negocio amoral que supone las tabacaleras. Una obra biográfica diferente, al no centrarse en un solo personaje pero con un fuerte contenido de realidad, que da como resulta una película muy recomendable.

Erin Brockovich

Una película basada en un personaje real y su vida que muestra a otra gran empresa en los tribunales es “Erin Brockovich” (2000) a cargo de Steven Soderberg y protagonizada por Julia Roberts en el papel de la “abogada” del mismo título de la cinta. Brockovich es un mujer divorciada con varios hijos a su cargo sin estudios que fue una pieza clave para construir la acusación contra la Pacific Gas and Electric Company (PG & E) en 1993 al descubrir la posible relación de solicitudes médicas con indemnizaciones inmobiliarias y una posible contaminación del agua potable. Se trata de una historia dramática pero con tintes humorísticos que supuso la consagración como actriz de Roberts al alzarse con el Oscar un año después como mejor actriz. El resultado es una buena película con una remarcable interpretación que parte de la vida de su protagonista como punto de anclaje para desarrollarse, pero sin olvidarse de los que de verdad ocurrió para contárnoslo de una forma más entretenida.

La red social

La película que viene cosechando muchos éxitos, también acerca en un caso que termina en el tribunal y de un tema muy contemporáneo es la “La Red Social”(“The Social Network“, 2010), basada en el libro “The Accidental Billionaire” de Ben Mezrich, el drama aborda los bastidoresde la creación del Facebook, a través de la trayectoria de su creador, Mark Zuckemberg (Jesse Eisenberg) y otros personajes que han tenido un papel fundamental en la creación de la famosa red social, entre ellas Eduardo Saverin (Andrew Garfield), cofundador de la página web. El director David FIncher ha conducido la narrativa de manera dinámica utilizando la fórmula de ir y venir en el orden cronológico del tiempo, mezclando los debates judiciales con los hechos del pasado. La película cuyo guión fue escrito por Aaron Sorkin sigue arrasando en todas la premiaciones en las que está nominada y ya cuenta con cuatro premios de los Globos de Oro y entre ellos el de mejor película dramática del año.

Call me: The Rise and Fall of Heidi Fless

Otro de los títulos basados en un caso judicial que levantó un gran revuelo fue el que llevaba a la pequeña pantalla la vida de la apodada “Madame de Hollywood” en “Call Me: The Rise and Fall of Heidi Fleiss” (telefilme rodado en 2004) dirigido por Charles McDougall y basado en las memorias y la agenda de Heidi Fleiss, interpretada por la llamada entonces Jaime-Lynn DiScala y más conocida ahora después de su papel en “Los Soprano” Jaime-Lynn Syngler. Un acercamiento con tintes de película de televisión algo cutre que retraba la vida de esta madame y todo el escándalo que supuso el destapar los nombres de sus clientes.

Soldados de renombre propio

Jarhead, el infierno espera

Y antes de terminar otro título reseñable sería “El infierno espera” (“Jarhead”, 2005) dirigida por Sam Mendes adaptando la novela homónima de Anthony Swofford, donde relata sus vivencias como marine en la operación Tormenta del desierto en 1991. En la ficción será encarnado por Jake Gyllenhaal cuando con veinte años es enviado a combatir a Arabia Saudí y que muestra cuán diferente es la guerra vista y vivida en primera en persona en clara dicotomía de lo mostrado en los medios durante esos años. Es una de las películas biográficas de soldados más moderna a pesar de tratarse de un enfrentamiento alejado en el tiempo, pero sirve de ejemplo de este estilo de cine que muchas veces se cierra en el anonimato de los soldados americanos por miedo a perder sus pensiones o represalias al contar sus experiencias en combate. En esta caso concreto tenemos un film con bastantes dosis de realidad basadas en las experiencias personales de un soldado que nos muestra cómo es la guerra por dentro.

Hombres de honor

Ejemplos de estas vidas de soldados cuyas experiencias vitales han servido para narrar películas podemos citar “Hombres de honor” (“Men of Honor”, 2000) dirigida por George Tillman Jr., basada en la vida del soldado Carl Brashear, en la pantalla encarnado por Cuba Gooding Jr. Brashear es un marine afroamericano que sufrió la discriminación de este cuerpo del ejército norteamericano pero que su determinación culminó cuando consiguió convertirse en el primer hombre de color buzo. Un biopic algo meloso pero entretenido en el que quizás se exageran bastantes momentos en pos de conseguir emotividad pero que no deja de tener una biografía que tanto gusta en América, al ver cómo alguien que persigue el sueño americano lo logra a pesar de tener todo en contra.

Antwone Fisher

Y del mismo estilo resulta “Antwone Fisher: el triunfo del espíritu” (“Antwone Fisher”, 2002) dirigida por Denzel Washington, quien también aparece como actor bastante protagonista, en la que se nos muestra la vida de Antwone Fisher, interpretado por Derek Luke, Malcolm David Kelley y Cory Hodges en sus diferentes etapas vitales. Veremos cómo un marine es obligado a acudir al psiquiatra (Denzel Washington) para controlar sus ataques de ira lo que desembocará en un viaje al pasado en el que conoceremos los orígenes del personaje y todas sus tragedias personales. Vuelve a recaer en los mismos defectos de tratar de exagerar los episodios más truculentos para lograr más impacto, pero quizás con un resultado más regular que la anterior.

Cuando la ficción es superada por la realidad o no siempre ganan los buenos

Un corazón invencible

En este caso concreto vamos a señalar otra película con director y protagonista de renombre como es “Un corazón invencible” (“A Mighty Heart”, 2007) de Michael Winterbottom con Angelina Jolie a la cabeza del reparto encarnando a Mariane Pearl, la esposa del periodista del Wall Street Journal Daniel Pearl. que fue secuestrado en 2002 cuando estaba destinado como corresponsal en Karachi. La película nos cuenta cómo afrontó esta mujer el secustro estando embarazada de seis meses y su determinación al ponerse a escribir un libro sobre su esposo para que su hijo pudiera conocerle a través suyo. El libro se convirtió en un best-seller al reflejar de una manera clara cómo es el mundo después de los atentados del 11 de septiembre. Como podemos ver estamos ante una vuelta de tuerca más en lo que al biopic se refiere, ya que tenemos una película basada en hechos reales que nos cuenta y retrata un drama familiar, que a su vez es noticia, y que además está escribiendo un libro biográfico. Se trata de una buena película con una historia que supera los límites de la credibilidad pero al estar basada en la vida de este matrimonio adquiere una nueva perspectiva cuando la contemplas, aunque, como ya hemos visto, peca en varias ocasiones de intentar ser más película que biografía, y en esa tesitura pierde fuelle al buscar ese dramatismo tan perseguido en el cine. De todas formas, no deja de ser entretenida y se deja visionar tranquilamente.

El Recuento

Para cerrar este repaso de las películas más reseñables basadas en biografías y hechos reales tenemos que hablar de un telefilm, “El recuento” (“Recount”, 2008) dirigida por Jay Roach y protagonizada y producida por Kevin Spacey en el papel de Ron Klain, un abogado al servicio de Al Gore durante las elecciones presidenciales de 2000 en las que tras un opaco recuento de los votos en Florida resultó elegido George W. Bush como presidente de USA en detrimento del vicepresidente de Bill Clinton. Se trata de un film basado en hechos reales como trasfondo del que se puede intuir cierto cariz partidario a Al Gore, que desde un punto de vista externo a la política americana seguramente se pueda inferir que sí que ganó, pero eso ya es historia, pero que sirve de vehículo para contarnos la experiencias y acercarnos a las personas que estuvieron presentes durante los días que abarcaron desde el 7 de noviembre de 2000 que se produjeron las elecciones hasta el 12 de diciembre en el que se produjo el recuento en la corte de Florida. Se trata de una película bastante lograda y entretenida que nos muestra cómo debieron ser los acontecimientos, pero como muchos de ellos no han podido ser probados, se utiliza la ficción para representarlos y de paso conocer algo más de las personas que los vivieron de primera mano. Como curiosidad comentar que el proyecto iba a ser dirigido por Sydney Pollack, especialista en este tipo de intrigas políticas, pero su estado de salud empeoró antes de poder rodarla.

Jesse Eisemberg en el papel de Mark Zuckerberg en "La red social"

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