Publicado en Uemcom News el 5 de Enero de 2010

"También la lluvia"
“También la lluvia”

Estamos ante el estreno más importante y significativo de este comienzo de año para el cine español. Simplemente porque va a ser nuestra cabeza visible en la galería de los Oscar para competir por el de Mejor película de habla no inglesa, dejando en la cuneta para este honor a títulos como “Lope” y “Celda 211”. “También la lluvia” (“Even the rain”, 2010) se trata de la última cinta dirigida por Icíar Bollaín y protagonizada por Luís Tosar y Gael García Bernal.

Álvaro M. Angulo

“También la lluvia” nos introduce en el mundo del cine a través de las experiencias de una productora española: con su director (Bernal), productor (Tosar), su actor estrella  (Karra Elejalde), sus secundarios de lujo (Carlos Santos y Raúl Arévalo) y sus extras encabezados por su líder indígena (Juan Carlos Aduviri), tanto en el pasado como en la actualidad; que se dispone a rodar una película sobre Cristóbal Colón en Bolivia. Allí se verán inmersos en la revuelta popular por la privatización del servicio de aguas que pondrá en peligro la continuidad del rodaje y la integridad del equipo.

Con un sólido guión del comprometido escritor Paul Leverty, colaborador habitual de Ken Loach, Bollaín nos presenta una historia de cine dentro del cine que además nos enseña una visión del “colonialismo” poco conocida, por no decir que no se desea mostrar, que servirá para volver a ver cómo la historia se repite quinientos años después con diferentes explotadores pero con los mismos explotados. La lucha del pueblo bolivariano que se nos muestra es una recreación fidedigna de lo que aconteció allí no hace tanto tiempo, hace diez años, o sea en el 2000, y nos recuerda cómo se sigue explotando a los más desfavorecidos dentro del capitalismo global en el que vivimos que olvida tan rápido.

“También la lluvia” es una película que se podría intentar encasillar dentro del denominado cine social o denuncia, pero sería un error, ya que además de mostrar la situación y la respuesta de un pueblo ante un derecho básico, aprovecha para contarnos cómo son los entresijos de la industria del celuloide y el cómo se lleva a cabo un rodaje. Y en este punto se podría catalogar de melodrama, con sus puntos de comedia y la tensión que se respira en otros. Pero además también es testimonial o documental de un momento histórico, tanto el presente cercano como el pasado olvidado, como de metacine, cine hablando de cine.

Esta cinta demuestra la maestría que su directora está adquiriendo, siendo una narración compleja que solventa de manera más que adecuada y que nos presenta verdaderos momentos conmovedores y escenas que podrían estar recogidas en un telediario, todo esto en conjunto con un gran trabajo de actores coral en el que vuelve a sobresalir Luís Tosar en el papel de Costa.

Estamos ante una buena película que quizá no sea del gusto de todos los públicos, pero para aquellos espectadores que les guste que estimulen su cerebro con ciertas ideas y que les deje ese comecome para paladearlo luego y hablar de ella encontrarán una historia perfecta.

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