Publicado en Uemcom News el 3 de diciembre de 2010

18 Comidas

18 Comidas

A la rueda de prensa de “18 Comidas” acudió un nutrido grupo de los actores que participan en la película. Después de la conferencia hablamos con Víctor Clavijo que interpreta el papel de un profesor de instituto que va a comer con su hermano en su casa pero al que no se atreve a confesarle su situación sentimental.

Álvaro M. Angulo

Uemcom (UC): En tu caso la primera vez que apareces en el desayuno parece que vamos a conocer a una pareja en su vida normal, pero la segunda vez tiene un tinte y un desenlace más dramático. ¿Cómo empezáis a trabajarlo el bagaje pasado de pareja y la relación con tu hermano?

Víctor Clavijo (VC): Sí, lo hicimos Sergio (Peris Mencheta) y yo. Trabajo previo, por así decirlo, de hablar claramente los dos, tener claro cómo era esa pareja, qué tiempo llevaban juntos, trabajando antecedentes para establecer el pasado en común, que era muy importante para que luego se viese de algún modo en la película. Hablamos mucho de cómo era esta pareja, cómo se conoció, cuál era el rol de cada uno y, sobre todo, del momento del conflicto. Es un momento de la escena en que no sabe por dónde tirar, qué quería cada uno, cuál era el motivo, cuál era el conflicto, dónde estaban los miedos y deseos de cada uno. Luego hicimos un trabajo de concentración previo a la escena.

Sergio Peris-Mencheta y Víctor Clavijo

Sergio Peris-Mencheta y Víctor Clavijo

No pactamos absolutamente nada. De hecho en la secuencia de la escena de la llamada del polítono, esto de “cógelo, maricón”, fue una sorpresa que me dio él, sin haberla pactado conmigo, lógicamente lo había hecho con Jorge. Fue, simplemente, cuál era la relación, creérnoslo por completo, mirándonos a los ojos y pensar. Somos los personajes y dejarte llevar. Confiar en lo que se te pide, en la organización, en lo que te pide el momento y seguir el impulso del momento, y, poco apoco, si estás metido en la situación el personaje te va metiendo, se va apoderando de ti, más que si tú lo diriges y coges las riendas.

UC: Estuviste implicado en este proyecto desde el principio. Cuando te llegó el guión, ¿era éste el personaje que querías hacer desde el principio? ¿Te hubiera gustado hacer otro?

VC: Éste me gustaba bastante. Me habían contado por encima el resto de las historias. Hay una pareja que le ocurre esto y ésta me gustaba mucho. Me parecía interesante a nivel actoral, meterse en la piel de alguien que tiene ese secreto en su vida. Nunca había hecho de homosexual, salvo en el primer corto que hice, en donde estaba Alejandro Amenábar llevando el sonido con Eduardo Noriega. Desde entonces no había hecho de homosexual y me apetecía mucho meterme en la piel con ese conflicto tan potente. El miedo que le impide mostrarse tal cual es y decir al mundo quién es él. Me parecía un conflicto potencial y me parecía muy interesante hacerlo con Sergio, con el que había compartido un trabajo, en el que hacíamos de hermanos durante dos años y con quien tenía complicidad. Me parecía un guión muy divertido. Aparte de un guiño, me parecía interesante trabajar con él porque nos conocíamos muy bien actoralmente. Nos complementamos muy bien.

UC: En la misma escena de la cena se da la situación de un invitado, Camila, que se queda colgado en la comida, ve una discusión familiar, y no sabe cómo salir de allí…

VC: Es un personaje que es un elemento extraño, que hace que toda la mierda no salga al principio porque hay un invitado. Cuando hay un invitado extraño a la historia familiar, al momento familiar íntimo, ese invitado hace de elemento de contención para no sacar los trapos sucios. Camila ejerce como la tapadera de una olla a vapor que hace que la presión se esté conteniendo hasta que llega un momento en que la cosa no puede más y revienta.

Secuencia de "18 Comidas"

Secuencia de "18 Comidas"

Ella también es la mirada del espectador de algún modo, flipando con todo aquello y a mí me parece  que es un elemento muy acertado. Meter a un invitado extraño que funciona como un contrapunto, estando ella tan flipada y tan perdida. Da ese contrapunto de comedia tan necesario para el drama.

UC: ¿Qué recomendarías a los espectadores para que fueran a ver “18 Comidas”?

VC: Yo destacaría que es una película completamente impredecible. Es decir, no van a saber lo que se van a encontrar. Van a disfrutar de un tobogán de emociones impredecibles y de un trabajo, en general, de los actores muy fresco y muy orgánico que no se suele ver en el cine. No es por nada, pero la tónica general de las películas son un guión, una luz, una marca que hace que el trabajo sea más previsible para un actor o menos orgánico, y aquí es la organicidad e imprevisibilidad pura.

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